En Egipto encontré algo más que paisajes y templos; recuperé una parte fundamental de mi identidad. Rianne, mi nombre, suma 7, un número que se presentó repetidamente en todo mi proceso, especialmente en Egipto. Este número representa los 7 aspectos, las 7 puertas que atravesó María Magdalena, las 7 potestades que le permitieron convertirse en un ser plenamente humano y plenamente divino.
Durante mi estancia, descubrí que esta iniciación no solo pertenecía al camino de María Magdalena en el templo de Isis, sino también al de muchas mujeres que viajaron a Egipto desde Israel y Jerusalén. Incluso Jesús realizó estas iniciaciones en las Pirámides y en los templos, un hallazgo que me abrió las puertas a nuevas respuestas. Respuestas que resonaron profundamente con el Evangelio de María Magdalena encontrado en Egipto y que revelan un proceso de muerte y resurrección para alcanzar nuestra esencia más pura.
